• Se trata del CEEI “María Josefa González Casero”, de la localidad de Pilar, en el departamento Río Segundo.
  • El proyecto inició a principios de año, a partir de su selección como Escuela Precursora por parte del Ministerio de Educación provincial.
  • Fueron reconocidos con el primer puesto en liderazgo de conciencia climática en el 8.º Congreso Internacional Innova Educa 21, organizado por la Universidad Siglo 21 en Buenos Aires.

El Centro Educativo de Educación Inicial (CEEI) “María Josefa González Casero” de Pilar ha sido recientemente destacado por su liderazgo en materia de educación ambiental, lo cual significó un cambio de paradigma para toda la comunidad de la ciudad del departamento Río Segundo.

Tal hallazgo se dio a través de una iniciativa del jardín de infantes denominada “Grandes cambios: un proyecto de conciencia climática en nuestra comunidad”, la cual contempla una serie de acciones dirigidas hacia la concientización del cuidado del ambiente y de la reutilización de residuos para fabricar nuevos productos de la economía circular.

Uno de los aspectos más interesantes del proyecto reside en que es llevado a cabo articulada e integralmente por los 140 alumnos de la institución, quienes tienen de 3 a 5 años.

Además, cabe destacar que sirvió de puntapié para incentivar a las familias de los estudiantes y a instituciones locales a formar parte de la propuesta.

Sobre el valor de impulsar este tipo de proyectos desde temprana edad, la directora Paola Carballo, expresó: “Enseñar sobre la importancia del cuidado de nuestro ambiente y de las prácticas sostenibles a nuestros pequeños los convierte en sujetos activos en esta materia, además que le contagian su energía y entusiasmo a las familias, quienes actualmente son una parte crucial para el proyecto”.

La propuesta inició con tres grandes ejes: investigación, registro y análisis de los residuos que se encontraban en Pilar. Una vez realizados los relevamientos, se procedió a pensar qué alternativas se podrían tomar para recolectar esa basura, a la vez que re-aprovecharla.

Entonces, se comenzaron a distribuir las tareas entre las distintas edades. Las salitas de 3 años se encargan del compostaje y la realización de macetas a partir de material reciclado, mientras que las de 4 son responsables de la forestación, tanto del patio de la escuela como de las orillas del río Xanaes, que atraviesa la localidad. Además, aprendieron a separar los residuos entre materiales orgánicos, plástico, y papel y cartón.

Por último, están los alumnos de 5 años, quienes se encargan principalmente de las acciones de economía circular. El circuito es el siguiente: los padres de los alumnos llevan sus residuos plásticos al jardín y a cambio reciben semillas para plantar en sus hogares. Con esa materia prima y junto a las docentes, los estudiantes fabrican diversos artículos como bolsas, billeteras, cartucheras, cuadernos, libretas y posavasos.

Sobre la labor de sus alumnos de la sala de 5 años, la profesora Fátima Pavón, reflexionó: “Es un orgullo enorme ver a nuestros chicos tan compenetrados con el proyecto. Ellos son el motor de toda esta gran acción que se fue construyendo durante el año, la cual esperamos profundizar aún más el año que viene”.

Cabe destacar que los padres y madres de los estudiantes también aprendieron a producir este tipo de elementos reciclados desde la escuela.

Sobre ello, Ana Belén Tecera, una de las madres de los alumnos, expresó: “No sólo estamos cuidando el ambiente a través de estas acciones, sino que también nos da la oportunidad a las madres de generar nuestros propios emprendimientos al comercializar estos productos en la feria Umara de Pilar y demás eventos de la región”.

En consecuencia, se trata de un cambio de paradigma no sólo para el jardín de infantes, sino para toda la comunidad en cuanto implica la articulación de las familias de los estudiantes, instituciones locales y empresas de Pilar, los cuales aúnan los esfuerzos en pos de aportar al proyecto de desarrollo sostenible.

De esta manera, el jardín de infantes se alió con instituciones como el IPEM N.º 436, el CEEP María Josefa González Casero (primaria), el INTA, el IPET N.º 397 de Laguna Larga, la Municipalidad de Pilar y el Observatorio Meteorológico y Geofísico de la localidad.

Este trabajo en red, sostenido con compromiso y participación activa, pone en valor el vínculo entre escuela y comunidad como motor de aprendizajes significativos y transformadores.

Sobre todo el proyecto, el ministro de Educación, Horacio Ferreyra, valoró: “Reconocemos a esta hermosa institución y a su personal, quienes se animaron a innovar dieron sus frutos. La educación actual tiene que ser así: sensible, creativa y emprendedora”.